martes, 3 de agosto de 2010

sólo sé que no sé nada.

Ya ni sé qué es lo que quiero escribir. Sólo sé que quiero hacerlo. Necesito desahogarme luego de tantos sentimientos y estados que experimenté en tan pocas horas.
¿Por dónde empezar? A ver, viernes: hasta tarde si mal no recuerdo haciendo lo de siempre, y ya sin hablarme with her. Sábado: empezó mal. Siguió pésimo, pero TERRIBLE. Encerrada toda la tarde planeando y deseando llevar a cabo lo de en la noche. Hasta que se fue y me quedé sola en casa. Me fui con las chicas & de ahí a disfrutar de la noche & olvidar todo con unas copas (bueno esa parte no xDD ). Sin mencionar antes, un buen mal rato, claro. Luego, excelente la noche. No la podría haber pasado mejor! Claro que con la bendita conciencia remordiéndome todo el puto tiempo. En fin, al acabar la noche, luego de un baño y un vaso de yogur para relajarme mientras me alistaba para dormir, pensando en lo pasado ese  día, y lo que vendría el siguiente, hicieron que comenzara a pensar y darme cuenta de lo fuerte que estoy logrando ser. ¿Será un escudo? ¿Algún tipo de máscara que no puedo comprender, quizás? Espero que no. Aunque admito que esto que siento es el claro producto de ello. Una gran molestia y ese escozor en  mi alma  que no soy capaz de comprender. ¿Es mío este dolor? Quién sabe. Sólo necesito abrir mis alas y volar lejos, sin pensar en quiénes dejo atrás y quiénes me seguirán.
¡Oh! Esos sólo fueron mis estados... tan bruscos sus cambios que me ensordecen. Lo raro es que todo estuvo cubierto de una insulsa e impermeable capa de indiferencia. Común en mí, supongo. Luego hará estragos. Lo sé. Sólo espero poder olvidarlo antes de sentirlo nuevamente. Bien, además de mis estados, estuvieron  mis sentimientos. ¿Qué rayos fue todo eso? ¿Tan desesperada estoy por un poco de amor? Mierda. Pensar que quise dejarme llevar. Quise seguir mi instinto y prestar una pizca de atención a mis necesidades. De todos modos, tantas confusiones no pueden ser normales; ni siquiera en una adolescente con problemas/transtornos como la aquí presente. Ok, ¿cómo pasa  uno, de mantener 'peleas' de pareja con alguien que ni siquiera es tu pareja, ni mucho menos? No lo sé. Quizás le di muchos permisos para que lo creyera o qué sé yo. Eso es lo que menos me interesa sinceramente. Mmm, ni hablar de la confusión permanente con ese ser hecho a mi medida al otro lado de la pantalla. ¿Será posible? A sabiendas de que no es factible... la bendita ilusión siempre me juega en contra. Te odio pequeña lucecita que se apaga cada vez que abro mis ojos dispuesta a mirarla y a dejarme guiar por su brillo tan divino.
Y ésos dos, ¿qué me decís? Ni yo tengo idea de lo que trato de hacer. Sólo creo que uno de ellos está cegado con el brillo que supone ver en mí... y desde hace tiempo. ¿Debo hacerle caso y darle mi espacio? Lo sé, me interesa. Pero no tanto como aquél otro... ni hablar. Sé a cuál de los dos quiero. ¿Pero que hay de ellos? ¿Cuál me quiere a mí? ¿Me quiere alguno? Dios. Tremendas confusiones necesitan ser aclaradas de inmediato. Así no puedo seguir. Haré una lista de todo... y luego intentaré razonar con esos seres 'superiores' a ver si me facilitan la autoayuda de una vez. Ojalá de resultado.
Y ése otro. Ya ni sé que pensar. ¿Está de mi lado? ¿Está sólo para él? ¿Vale la pena tratar? No quiero rendirme. Jamás lo hago. Y así me va. 
A estas alturas, he llegado a sentir lo que Sócrates. Te comprendo viejo. Hoy sólo sé que no sé nada.

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