Dijiste que me querías y rompiste los esquemas, empecé a sentir algo extraño pero sincero, me engañé con tu amistad en realidad era un “te quiero”. Esto que siento es tan bonito como tú, eres tan especial que conviertes mi sombra en mi luz. En mis sueños siempre estás. Aún sin verte, miro el mapa y la distancia de mi casa a la tuya, espero que nada influya; en todo momento pienso cómo será mi llegada, faltan muy pocos días para poder ver tu cara, no me explico el por qué te quiero estando tan lejos. La espera se hace inmensa. Se quitan todas mis penas. Faltan besos y caricias, cuánto amor en poco tiempo. Estuve a punto de perderte y aún sin verte, sufrí. Sólo sé que me dejo llevar. Has convertido amistad en amor, muerte en vida. Quisiera poder decirte al oído lo que por ti sufre mi alma. Regalarte mi brillo cuando anochezca. Quiero ser la estrella de tu mirada. Quiero ser la princesa de tus sueños. Me gustaría ser la paloma que anide muy cerca en tu ventana, saber que siempre estás a mi lado. Unidos por la música de otra canción, ahora comprendo que ese es nuestro destino; recordarte en silencio me hace llorar. Es soñar con tus labios y no poderlos besar, saber que esto es sincero, que no mienten mis palabras. Quiero despertar contigo todas las mañanas. Y hacer que con ello pierda la razón. Si pudiera coger tu mano sin el miedo de volverlas a perder… Si tú no estás yo no puedo respirar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario